Sí, le conoces (y tanto): Alberto Comesaña

De pionero en poner palote a experto en dar ascote. Sí, hablamos del mismo que susurraba lo de “te voy a meter mano” en los tórridos noventa, y que hoy no le dejaríamos que nos tocase ni por Wifi. Mitos en descenso: Alberto Comesaña. Por Lena del Buey.

El personaje que hoy nos ocupa no es ni más ni menos que un visionario, un creador, una mente inquieta dotada de una entrepierna calenturienta (o al revés, tanto monta que monta tanto), que durante muchos años pudo fardar de ser la fantasía mojabragas de medio país. Si a eso le añades que el tío prácticamente se pinchaba a su novia encima de los escenarios de toda la geografía y hasta las señoras le aplaudían sonrientes, se puede decir, sin lugar a dudas, que Alberto Comesaña ERA EL PUTO AMO. The fucking boss.

FOTO1Los cuernos van pegaos, pero la cara de oler a mierda es natural

El dúo formado por el susodicho y su por aquel entonces pareja, recibía el cinéfilo nombre de Amistades Peligrosas, y, las cosas como son, a horteras no les ganaba nadie: ni en letras, ni en vestuario, ni en fotos de promo, ni en nada. El conjunto que formaba junto a Cristina del Valle (otra loca del pussy, pero en otro sentido – ver anexo 1) era pa mear y no echar gota, pero su tendencia a presentarse a sí mismo como un ser perverso y salido, como dando imagen de ser la clase de tío que te despistas y te empala a traición cual vulgar brocheta de pavo era, sencillamente, ridícula.

foto2Tengo más resaca que dientes aquí la amiga

Si bien levantaron furor en sus días, en nucleoparty estamos seguros de que, hoy por hoy, les tiene que dar una vergüencica propia, ajena y universal del tamaño del ego de la vena del cuello de María Patiño escucharse a sí mismos en uno de sus cassettes de color salmón canciones tales como “Africanos en Madrid”, cambiando el porno-pop guarrete y sudoroso por el pop comprometido de panfleto perroflauta en un pis-pas (chavalas, amadme: no solo me palpita la entrepierna) o “Fe”, cuyo contenido versaba sobre, cómo no, muchachas que esperan risueñas en casa a que llegue el maromo de sus anhelos y les meta una buena puñalá de carne (o varias). Ug.

Centrándonos en nuestro protagonista, con el paso de los años, el sex appeal fue a menos –aunque le cueste reconocerlo- y tuvo que reinventarse -por decir algo- en una especie de cantante con solera, mostrándose a sí mismo como uno de los grandes del país, aunque solo sea por llevar la tira de años dando por saco. Tras quedar patente su bonita amistad con las sustancias ilegales, su partner/amante, la anteriormente citada loca del pussy Cristina del Valle, le pegó una sonora patada, y el pretendidamente morboso dúo se disolvió. La del Valle se dedicó a otros menesteres (insistimos, ver anexo 1), y Comesaña cayó sumido en un micro olvido pasajero del que juró salir sea como fuere. Y así fue: tras una pequeña incursión en solitario en el mundo de la música (con disco cuyo artwork simulaba ser una caja de condones, TRUE STORY), se encasquetó un ridículo gorrito de Atahualpa Yupanqui y comenzó una nueva andadura junto a otra alma cándida que desconocemos si, además de compartir camerino, recibe un poco de amor de Comesaña en los entreactos (no nos consta con seguridad). Así nacen las denominadas Nuevas Amistades (ese es nuestro Alberto, agarrándose a la fama como un gatico a un hilo colgando del tendedero), pareja que, a falta de presupuesto para rodar un videoclip, se pilló un bono de Groupon para un spa y le encasquetaron una cámara al pringado de turno que andaba espiando a macizorras entre los arbustos. De nuevo, vergüenza de tus hijos.

La carrera de Hotmesaña a partir de ahora es todo un misterio, así como lo que esconde bajo el dichoso sombrerete. Pretende raparse, pero… ¿se estará quedando calvo? O peor, ¿Realmente cree que así VA A LA MODA? Ni una vieja diciendo “mola cantidubi” suena tan desfasada.  En el fondo, da entre cosa… y penica.

foto3O sea, no sé. Que la he liao parda

ANEXO 1

Seremos breves: participó en una campaña contra la drogradicción (ejem), se refregó lo más grande con Hotmesaña durante los noventa, le dio boleto, se le fue la olla con las mujeres saharauis,  se encasquetó toda falda larga con cristalitos que pilló y, de repente, cuando te la hacías bajo una jaima comiendo con las manos y con las plantas de los pies más negras que Obama, aparece con un vídeo para una supuesta canción oficial apoyando la candidatura de Madrid 2020 grabada de manera ilegal con un Nokia del año tres. Otra que tampoco renuncia a sus días de gloria y sigue llamándose junto a otro madurito que va de sexy pero da grimasco, Amistades Peligrosas (así, sin “el retorno” detrás, ni nada). La aberración es tal que hasta el ayuntamiento de la capital tuvo que intervenir y decir que no tenían nada que ver con eso. Ole tu coño, Cristinita.

foto4¡Un dia fui alguien, te lo juro!

Os dejamos con tan magno documento. Después de esto, lo de “ya sabes que me entra la primera” de antaño, os va a parecer Shakespeare.

¡Ciao, pescaos!

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